Últimamente, en los pliegos de condiciones para la compra de segadoras de brazo aparece el requisito de «cajas de cambios de dos estaciones». Sin embargo, merece la pena considerar qué es esto exactamente y qué implicaciones tiene, tanto positivas como negativas.
Empecemos por las ventajas. De hecho, esta solución la utiliza una empresa italiana que fabrica sus cortacéspedes en China, India y Rumanía. La principal ventaja de esta solución es que limita eficazmente la competencia en el proceso de licitación o solicitud de propuestas. La compra de una segadora de brazo con transmisión de hierro de dos estaciones corre el riesgo de no tener acceso al servicio y las piezas de repuesto.
Otra ventaja es que, al sustituir una bomba grande o pequeña, no es necesario desatornillar la otra bomba. Sin embargo, la experiencia demuestra que al cabo de diez o quince años suele ser necesario sustituir ambas bombas, lo que aumenta el número de desatornillados necesarios. Por tanto, esta ventaja puede considerarse moderada.
Pasemos ahora a los inconvenientes de esta solución:
- Esta solución limita eficazmente el espacio en el expediente de reparación hidráulica debido al gran tamaño del multiplicador.
- El desgaste por fatiga irregular de la rueda motriz principal es el doble que el de un multiplicador convencional. Cuando se utilizan cabezales desbrozadores, cortadoras de bordes de carreteras o desbrozadoras de zanjas, la vida útil de una caja de cambios de dos estaciones no se mide en años, sino en meses.
- El desmontaje es difícil, ya que requiere desatornillar todo el sistema neumático/hidráulico para acceder al multiplicador.
- Requiere el doble de aceite para inundar la caja de cambios.
- Los codos adicionales en los conductos hidráulicos provocan pérdidas de energía.
- Los costes de sustitución de los reductores son varias decenas de puntos porcentuales más elevados que los de los reductores clásicos de una sola estación.
En resumen, ninguna empresa reputada que produzca segadoras de brazo utiliza esta solución. Entre 2007 y 2010, ROLMEX realizó una producción piloto de varias segadoras de brazo con esta solución, pero la naturaleza problemática de la misma llevó al personal de ingeniería a abandonar la continuación de este proyecto mal concebido.
